martes, 4 de septiembre de 2007

SICOLOGÍA

Hoy voy al sicólogo. Y como siempre que voy al médico siento una mezcla de culpabilidad y alivio. Me siento culpable porque pienso que igual no me pasa nada y que igual le doy demasiada importancia a mi tristeza, no se puede estar siempre bien, la vida no es un camino de rosas y es normal tener momentos mejores y peores. Pero al mismo tiempo siento alivio porque voy a descargar en otro el peso de mi angustia...porque estoy buscando soluciones y porque si no las encuentro será que no las necesitaba. Y ya está.

Aún así le doy vueltas a la cabeza sobre lo que debería contarle y lo que no, sobre como resumir mis sentimientos para que pueda hacer un diagnóstico adecuado y que no pierda el tiempo intentando descubrir quién soy y cuáles son mis puntos débiles, se los voy a poner en bandeja. Y mientras lo hago me siento mal de nuevo porque ya estoy otra vez intentando ponerle las cosas fáciles a alguien que no soy yo. Otra debilidad, tomo nota. Si supierais lo agotador que es ser así...

A veces creo que pienso que la gente es tonta y que hay que dárselo todo mascadito y es curioso porque yo nunca exijo lo mismo de los demás (bueno, de mi familia lo consigo aunque no es mi intención).

Así que igual me relajo con el sicólogo...y suelto por esta boquita lo que no está escrito...¡y que se lo curre que para eso le pago!

Bueno, que tengo muchíiiiiiisimo trabajo.

BESOS y mañana resumen de mi primera terapia :-)

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Joder, yo no podría ser sicólogo nunca. Sistematizar todos esos pensamientos, traducir sentimientos a una estructura lógica, y clasificarlos de manera científica para asignarles una patología. Me gustaría saber cómo es un libro de sicología. Yo, que tengo dos estados: buen humor y mala hostia. Ya ves chica, soy binario, y lo único que sé es que el de mala hostia está fuertemente relacionado con el dolor de lumbares. Por eso ardo en deseos de saber como es una sesión de esas, mañana te leeré ávido.

Anónimo dijo...

Ah!, el de antes era yo, DSD-PF. Cualquier día me hago una cuenta de esto.

Anónimo dijo...

pues a mi al revés... creo que me gustaría intentar saber el PORQUÉ REAL de las misteriosas tristezas de Maru? y por qué aún sabiendo el porqué de esa angustia se empeña en seguir triste? Por qué no sé como ayudarla y eso me entristece y me gustaría ser capaz de "sistematizar esos pensamientos y sentimientos" y darle una solucción práctica que le hiciera sonreir poco a poco hasta descojonarse ... incluso de ella misma, por qué quiero verla feliz, que los planes no pasa nada porque se rompan, que coño!!! que para eso existen.... para romperlos y despellejarlos!!! que carpe diem!!! qué esto es muy breve!!! que ya tendremos tiempo para pensar en el otro "barrio", que nena que te quiero mucho y espero que el psicólogo/a ese te sepa dar solucción PORQUÉ QUEREMOS QUE VUELVAS A SER MARUXIÑAAAAAAA HAPPY !!!

(mañana cuéntanoslo todo...jijiji, la doble terapia es la leche)

La K

Anónimo dijo...

Cuando mañana leas esto, ya habrás estado con el sicólogo y ya habrás soltado lastre, por lo menos el suficiente para que esta noche hayas dormido mejor. Un consejo, que seguramente te dirá el sicólogo, no intentes ordenar tus ideas, ya que no tienes por qué hacerlo. Somos humanos, está bien tener las ideas claras, pero sobre cuáles son las correctas no hay nada escrito.Tú eres demasiado inteligente como para reprimir tus sentimientos y sobre todo, para cuestionarlos. Ah, y estoy segura de que tu tristeza será pronto alegría y que sólo se debe a una mala racha, pero de la que hay que salir sea como sea y eso sólo lo conseguirás con voluntad. No va a depender del sicólogo, sino de ti. Evidentemente él te ayudará. Por cierto, si estuviese bueno y disponible, ayudaría mucho más, ¿no? Bicos de Andu, que te quiere mucho.

E dijo...

Dios mío...qué nivel!!!

Lo siento, pero ayer me bebí un par de vasos de vino, la nena me dio mala noche y me sonó el despertador a las 5:35... así que no puedo comentar al mismo nivel que el resto de los participantes, por lo tanto me abstengo pero te mando un súper besazo.