domingo, 24 de mayo de 2009

REINICIANDO LA CUENTA ATRÁS (POR ENÉSIMA VEZ)


Lo bueno de las cuentas atrás es que siempre suponen un inicio. Pero no puedo evitarlo, me ponen nerviosa. Parece que fue ayer cuando sentada en mi oficina, un buen amigo (aunque eso aún tendré que valorarlo en profundidad, jeje) me sugirió la idea de hacer un máster. Estaba estancada, necesitaba un cambio y en diez segundos, segundo arriba, segundo abajo, tomé la decisión de que era una buena idea. Así soy yo cuando soy así.

En un par de meses estaba volando a Liubliana. Volvía a estudiar. Y no sólo eso, a mis 31 años volvía a SER estudiante. Como principal ocupación de mi vida, con todo lo que eso supone. De si valoré los riesgos no me acuerdo.

Día sí, día no, me asaltan las dudas de si esto me llevará a alguna parte. Cuando estudias, la principal conclusión a la que llegas es la cantidad de cosas que te quedan por aprender. Y cuando estudias algo como 'turismo' (¿qué piiiiii es?¿de qué piiiiii va?¿se puede aprender el turismo?) la sensación se incrementa. Si un cirujano me cuenta la mejor manera de hacer un bypass no tendré nada que decir porque no tengo ni idea del tema, y como yo todos los seres humanos que nunca han operado un corazón. Pero todo el mundo ha hecho turismo, todos nos hemos tomado unas vacaciones y todos estamos en el derecho de opinar. Turismo es economía, sociología, estadística, psicología, medioambiente, antropología, matemáticas, negocios, globalización, cambio climático, innovación, desarrollo, pobreza, ética...pero como decía mi 'profe' - at the end of the day...it's all about money -. El vil metal que mueve el mundo.

Turismo es casi todo y es casi nada. Terreno bien etéreo en el que me he metido.
Siempre he envidiado a la gente que sabe lo que quiere e incluso a los que no sabiendo lo que quieren se conforman con lo que han conseguido. Yo no sé lo que quiero y no me conformo con lo que tengo, ¿es grave doctor?. Supongo que sí que lo es. Por eso procuro poner entusiasmo en las cosas que hago, esperando que algún día suene la campana y 1) descubra lo que quiero, o 2) que 'ello' me descubra a mí. Que ocurra la 'marundipia' que arroje luz en esta vida de penumbra (¡y que viva el dramatismo!)
Lo bueno de todo esto es que mientras tanto, y la mayor parte del tiempo, estoy entretenida. Casi siempre tengo cosas inmediatas que hacer que me distraen de la vida como 'un todo'...¡si hasta me atrevo a decir que soy feliz!, chula que es una.

Hoy necesitaba soltar el rollo. Y como no tengo a nadie a quién soltárselo...os ha tocado. Prometo compensación por los perjuicios causados. En un mes estáis invitados a una mariscada. Y es que a mí, delante de un bogavante y un plato de percebes se me olvida hasta que existo.

5 comentarios:

Nat dijo...

que vivan el dramatismo y los mariscos... qué sería de nuestras vidas sin ellos?
Te quiero!

Jabolka dijo...

Ahora que yo también vuelvo a ser estudiante...te pregunto ¿has quedado satisfecha? ¿Has aprendido mucho, poco,nda...?

Lucía dijo...

demasiada info para un cerebro saturado ahora mismo....... Pero me apunto a la mariscada!
Un besito

Katrina dijo...

Te habla del otro lado una turistóloga convencida jaja. Efectivamente es un sector de todo y de nada. La formación es parecida, un montón de información sobre las muchísimas cosas que esto puede tocar pero nada en profundidad. Aunque sabes que deberás profundizar en el futuro con las cosas con las que en un futuro trabajes.
Bueno chata, pues bienvenida al club!!

Eva dijo...

Me gusta la curva... en mi vida hay el suficiente desorden como para estar casi siempre razonablemente feliz.