sábado, 30 de mayo de 2009

CRÓNICA DE LA 'AMERICAN NIGHT'

Antesdeayer me dijo una de mis amigas danesas que el viernes había una fiesta en el pueblo.

-Marusssa, ¿quieres venir mañana con nosotras a la 'American night'?
- Sí, claro (a estas alturas ya no digo que no a nada) ¿de qué va?¿quienes vamos?

- Pues es una noche temática con cowboys, suena música americana, hay comida americana, las tiendas abren toda la noche, podemos tomar algo en las terrazas...e iremos nosotras y tres amigas más.

Me pareció buen plan, un pelín hortera pero no me voy a poner quisquillosa, que era eso o quedarme en casa. Nada que objetar. Adaptabilidad es la palabra. Además me prometieron que lo pasaríamos bien.

Llega el viernes.

-Marusssa, ¿a qué hora quedamos hoy?¿ a la siete y media?-Ya empezamos. No se puede empezar una American NIGHT a las siete y media, que es puro día, jolín. Después de duras negociaciones lo dejamos en que a las ocho, soy una blanda.

Llega mi amiga con un chico y me explica: -Este es el novio de mi amiga, ella al final no puede venir porque trabaja y las otras no pueden venir tampoco poque están terminando un trabajo para la universidad-. Ya que están las tiendas abiertas, el chico quiere comprarse algunas cosillas de verano. Aquí entro en pánico. Ir de compras, ¿ese va a ser el plan? Vale que es un plan bastante americano, pero odio ir de compras. Dejo bien claro que me muero por tomar una cerveza en una terraza, que hace meses que no lo hago y ¿¿he dicho ya que me MUERO por hacerlo?? Guiño, guiño.

Como si oyeran llover. Dos horas y media nos tuvo el chaval, de tienda en tienda, al más puro estilo Julia Roberts en Pretty Woman. La calle abarrotada de gente haciendo lo mismo que nosotros (¿comprar más tarde de las cinco? I don't see the point...) y de vez en cuando algún grupo de octogenarios bailando country con su salero danés, ejem, sin comentarios.

¡Ah, sí! Había otro ingrediente, la comida americana que consistía básicamente en salchichas danesas pero con la banderita de EE.UU.

A las diez y media de la noche, cuando ya mis niveles de paciencia estaban rozando el nivel de alerta roja y mis únicos comentarios a sus pases de modelos se reducían a 'guay' y 'mola', el chico decidió que ya tenía su vestuario de verano completo y que podíamos ir a tomarnos la cerveza. Estupendo. Nos sentamos en una terraza. Pero esto es Dinamarca...y sólo estamos en mayo...y si la gente no se sienta en las terrazas habitualmente será por algo. Frío. Muuucho frío. Me pasé todo el rato intentando controlar mis temblores para que no se me cayera la cerveza (por la que pagué casi 7 euros) por encima...además, cuando se juntan más de dos daneses, no hay quien les haga hablar otra cosa que no sea danés. De ahí p'a casa.

La próxima vez que me inviten a una fiesta, les digo que vale, pero que la organizo yo. A la española :)

5 comentarios:

Lucía dijo...

jajajaja!!! consuelate pensando que no te queda nadita para volver y tomarte una estrella en condiciones en una terraza en condiciones y sin compras ni leches!!!

mike dijo...

Hola!Cuando yo he escribido diez razones para aprender espanyol podria anyadir la razon once para poder participar a las fiestas espanyolas.

Nat dijo...

paciencia querida, te queda tan poquito para estar con los tuyos y disfrutar de mejores noches!
besos

jabolka dijo...

jajajaja... que putada tia! Bueno anda, al menos te llamaron para salir... A mí en Francia, ni eso!! :DDD

Eva dijo...

A lo mejor una Danish Night hubiese sido más divertida y todo...
jojo