Me gusta levantarme cada mañana, muy temprano, como si no hubiera un mañana. Doy gracias cada día de no perder la ilusión. Me encanta vivir el presente sintiendo que el esfuerzo traerá una recompensa, casi sintiendo que en ese esfuerzo está la recompensa. He aprendido a sentir la ansiedad con un fondo de calma.
Seguir, paso a paso, valorando lo malo y sin menospreciar lo bueno.
No quiero dejar nunca de saltar de la cama; abrir los ojos con la emoción de un día de Reyes, veinticuatro horas envueltas en papel brillante y con lazo enorme...
¿qué será, qué será? :)
martes, 15 de febrero de 2011
domingo, 19 de diciembre de 2010
2010

No recuerdo lo que le pedí cuando empezó, pero estoy segura que me quedé corta.
Un año 10. 20 veces 10
10 en confianza
10 en diversión
10 en esfuerzos recompensados
10 en familia
10 en amigos
10 en humor
10 en incertidumbre
10 en perspectiva
10 en viajes
10 en calma
10 en actividad
10 en tolerancia
10 en vencer miedos
10 en retos
10 en aceptación
10 en crecer
10 en saber estar triste
10 en valentía
10 en amor, del propio y del ajeno.
10 en felicidad...
¡FELIZ AÑO VIEJO! :)
martes, 26 de octubre de 2010
NO ME ATREVO

No es que no tenga cosas que contar, ni siquiera es que no me apetezca, es sólo que no me atrevo.
En estos momentos en que mi vida parece encontrar el camino asfaltado después de andar perdida por sendas de tierra me da miedo que si lo cuento no ocurra. Todo me parece tan frágil que no quiero ni mecionarlo, no vaya a ser que con el soplo de las palabras lo haga caer. No vaya a ser que por ponerme a teclear vuelva a perder el norte.
Lo he oído mil veces, 'siembra y recogerás'. 'Los cojones'- pensaba yo. Pero ya he tenido antes esta sensación de que las piezas encajan, creo que incluso ya he escrito sobre ello; un momento en que todo se vuelve redondo, se cierra el ciclo y te das cuenta de que esas decisiones aparentemente irracionales no lo eran tanto y que efectivamente ha llegado el momento de 'recoger'.
'No te preocupes'- me dice el chico bueno. 'No te confíes'- me digo yo.
sábado, 11 de septiembre de 2010
EL CHICO BUENO
Me había acostumbrado o a la frivolidad o al drama. Sin medias tintas. A darle una alegría al cuerpo o a morir de amor.
Y un día cualquiera va y aparece él. Con su gesto serio y su acento castizo contando cosas que suenan bien. Un chico agradable. Sin misterio. Sin peligro.
Un chico que no me puede gustar porque no me pone tensa, no me obliga a imaginarme en qué estará pensando porque antes de que me dé tiempo siquiera a hacerme la primera pregunta...va y me lo cuenta. Un chico que no es mi tipo porque no tiene miedo a pedir aunque sepa que eso le obliga a dar, y yo bien sé que eso a mí no me pone. Las cosas fáciles no son para la menda, yo soy más de batallas largas que no siempre acaban bien (por no decir nunca).
Pero va el tío y me dice que le gusto, ¡que le encanto, dice! y resulta que esas cosas que otros juzgan de mí a él le hacen sonreir. Y me da un beso adolescente de esos que te ponen la piel de gallina y cosquillas en el estómago...y no contento con eso se atreve a cogerme de la mano (habrase visto).
Y este chico (que ya he decidido que no me gusta) me obliga a tomar una decisión. Porque él ya ha tomado la suya y porque tiene poco miedo a hablar de sus sentimientos y el temor justo al fracaso.
Y este chico (que, vale, igual un poco sí que me gusta) me mira de frente y no me queda otro remedio que volver a preguntarme qué es lo que quiero. Qué es lo que quiero de verdad.
Y mira, chico, tú ganas, te quiero a ti. Te quiero. Mucho.
Y un día cualquiera va y aparece él. Con su gesto serio y su acento castizo contando cosas que suenan bien. Un chico agradable. Sin misterio. Sin peligro.
Un chico que no me puede gustar porque no me pone tensa, no me obliga a imaginarme en qué estará pensando porque antes de que me dé tiempo siquiera a hacerme la primera pregunta...va y me lo cuenta. Un chico que no es mi tipo porque no tiene miedo a pedir aunque sepa que eso le obliga a dar, y yo bien sé que eso a mí no me pone. Las cosas fáciles no son para la menda, yo soy más de batallas largas que no siempre acaban bien (por no decir nunca).
Pero va el tío y me dice que le gusto, ¡que le encanto, dice! y resulta que esas cosas que otros juzgan de mí a él le hacen sonreir. Y me da un beso adolescente de esos que te ponen la piel de gallina y cosquillas en el estómago...y no contento con eso se atreve a cogerme de la mano (habrase visto).
Y este chico (que ya he decidido que no me gusta) me obliga a tomar una decisión. Porque él ya ha tomado la suya y porque tiene poco miedo a hablar de sus sentimientos y el temor justo al fracaso.
Y este chico (que, vale, igual un poco sí que me gusta) me mira de frente y no me queda otro remedio que volver a preguntarme qué es lo que quiero. Qué es lo que quiero de verdad.
Y mira, chico, tú ganas, te quiero a ti. Te quiero. Mucho.
lunes, 23 de agosto de 2010
DECLARACIÓN DE INTENCIONES (II)
Quiero un trabajo que me llene (el alma y el bolsillo)
Que digo yo que si funcionó una vez...no veo por qué no intentarlo de nuevo...
Ay, que contenta estoyyyyyyyyyy...(¿alguien se acuerda de macario?)
Que digo yo que si funcionó una vez...no veo por qué no intentarlo de nuevo...
Ay, que contenta estoyyyyyyyyyy...(¿alguien se acuerda de macario?)
jueves, 8 de julio de 2010
DECLARACIÓN DE INTENCIONES
No puedo elegir enamorarme. Pero puedo elegir querer hacerlo. Y quiero.
Ayer estaba tumbada en el sofá, con un cojín en la cabeza y los pies sobre el reposabrazos. Ayer miraba al techo mientras intentaba concentrarme en soportar la atmósfera húmeda y caliente que me impedía pensar con claridad. Ayer recordaba que me gustaba pensar en el objeto de mi amor, o en la sensación del amor sin objeto cuando no podía pensar con claridad. Y ayer no fui capaz.
No me acuerdo de lo que es querer. Veo la foto, me creo que yo estaba allí porque confío en mis ojos, pero no me acuerdo. Antes lo hacía, reproducía los sentimientos pasados a golpe de canciones, olores, paisajes. Imaginaba los sentimientos futuros, arrancándolos al presente como si de verdad no hubiera tiempo.
Pero nada, ya no me sale. Y me da pena.
No quiero enloquecer de amor, que eso no es sano, pero quiero refrescarme la memoria. Levantarme un día y decir ¡ah, coño, era esto!, sentir un querer sereno, un gustar que me gustes, porque yo me lo merezco, y porque tú te lo merezcas. Sobre todo porque tú te lo merezcas.
jueves, 24 de junio de 2010
Y ES QUE TODO VA BIEN...
Cuando todo va bien por dentro, parece que todo va bien por fuera. Las dificultades se convierten en retos, las incertidumbres en oportunidades, las carencias en ilusiones y el resto...el resto se pone de mi parte.
Cuando todo va bien sólo hay 'un algo' que me pone alerta. La calma se desvanece por unos segundos y algún recuerdo inoportuno me retuerce el estómago. La sonrisa se afloja y cerebro y memoria se alían para ir contracorriente. Por unos segundos aparece el miedo. Durante un rato...me temo.
Pero, oyes...todo va bien :)
Cuando todo va bien sólo hay 'un algo' que me pone alerta. La calma se desvanece por unos segundos y algún recuerdo inoportuno me retuerce el estómago. La sonrisa se afloja y cerebro y memoria se alían para ir contracorriente. Por unos segundos aparece el miedo. Durante un rato...me temo.
Pero, oyes...todo va bien :)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)