Al año nuevo le pido más fuerza de voluntad (o fuerza de voluntad a secas).
Porque lo demás lo tengo todo. Y lo que no tengo lo puedo conseguir con fuerza de voluntad :)
MUY FELIZ AÑO A TODOS
jueves, 31 de diciembre de 2009
jueves, 17 de diciembre de 2009
:)
No sé qué me pasa últimamente que me da por reirme sola. Empieza con una sonrisilla de medio lado y termina en carcajada con lagrimeo incluido. Y es que mi vida me hace gracia; me resulto simpática, que queréis que os diga... parece mentira que viviendo en una aldea de montaña, sola, trabajando en un trabajo sin trabajo, con una vida social prácticamente nula y casi sin 'actividades extraescolares'...me lo pase tan bien.
Son las vicisitudes de una vida pausada las que me tienen contenta. Ayer por la noche la televisión dejó de emitir, yo ya había cumplido el plan de trabajo que me había propuesto y la luz amenazaba con irse. Así que decidí meterme en la cama con un libro (a falta de pan...) y despedir el día a una hora indecentemente temprana. En mi piso hace frío, así que todas las noches Leo (mi gato) asiste obnubilado al 'show de la cebolla', en el que yo procedo a quitarme todas las capas de ropa del día y ponerme todas las capas de ropa de la noche. Tengo que confesar que hace tres días que no me ducho (entiéndase 'ducha' por desnudarse completamente y meterse debajo de la alcachofa un buen rato), ¡YO! que antes salgo a la calle desnuda que con el pelo sucio...pero es que el calentador de agua no puede con estas temperaturas y sinceramente...yo tampoco. Esto se llama adaptación al medio. Huelo a aldea, jeje.
La cuestión es que a las 12 de la noche me despierta un repiqueteo. Tardo en reaccionar, enciendo la luz...y una gota de agua me golpea la cabeza. Elevo la vista al techo y descubro un entramado de humedades goteando agua. No reacciono. Hace demasiado frío para moverse así que no se me ocurre nada más práctico que quedarme en la cama, taparme con las mantas y...llamar a mamá para lloriquear un poco. Pero mamá no coge el teléfono. Llamo al ambiguo, que no es mamá pero casi. Empiezo quejándome de mi desgracia y acabo riéndome a carcajadas porque él tiene la facultad de convertir las desventuras en aventuras . Ya con más ánimos yo, mis capas de ropa y las mantas (pelín húmedas), nos trasladamos al salón.
Me siento en el sofá con un par de magdalenas de castaña, un vasito de leche, enciendo la tele y me sonrío. Porque en el último mes me ha pasado de todo (y cuando digo de todo quiero decir DE TODO) y nada de ese TODO ha sido tan grave como para que no me pueda sonreir. Y reir...y llorar de la risa...:) :) :) :) :) :D ;D......
Me lo paso pipa :P
sábado, 12 de diciembre de 2009
NO TE ENGAÑES
Es absurdo intentar engañarse a uno mismo. Yo a veces lo intento por eso de querer creer que las cosas que me desagradan de mí misma son fruto de las circunstancias y no de debilidades y vicios no resueltos de mi personalidad. Pero hay otras veces que se me hace tan difícil asumir mi idiotez intrínseca que sólo puedo achacar sus consecuencias a una racha de mala suerte. M'explico.
A la pregunta de '¿cómo te gustan los chicos?' siempre he contestado que me gustan buenos, fieles, sinceros, con las cosas claras y sin miedo al compromiso (como no podía ser de otra manera viniendo de una familia buena, con padres y hermana fieles, con las cosas claras y un gran sentido del compromiso y la responsabilidad).
Mentira cochina. Eso es lo que me gustaría que fuera o, mejor dicho, lo que me gustaría que me gustara. Pero los datos hablan por sí solos y cualquiera que me conozca, y yo que me conozco mejor que nadie, sabe de buena tinta que nada más lejos de la realidad.
Voy a hacer un acto de auto-sinceridad extremo y aún a riesgo de espantar a los pocos hombres decentes que me puedan rondar (si es que alguno queda) voy a declarar públicamente cómo son los chicos que me gustan: Infantiles, con las cosas poco claras, amantes del riesgo, con fobia a cualquier cosa que suene a compromiso, viciosos, con principios morales vagos, tendentes a la infidelidad y, eso sí, muy cariñosos y llenos de vitalidad. Estúpido diréis...y no puedo estar más de acuerdo. Juro que yo tampoco lo entiendo.
jueves, 3 de diciembre de 2009
MIMETISMO
Llevo dos meses en esta aldea y empiezo a sentir que o me integro o corro el riesgo de reducir esta etapa de mi vida a trabajo, casa e internet. Y no quiero. Ya sé que no es fácil vivir aquí ni para los locales, pero puede ser más difícil aún cuando ni siquiera siento el arraigo a la tierra.
Reconozco que no estoy en mi ambiente, no domino el lenguaje de la aldea de montaña agrícola-ganadera (soy de puerto de mar) y muchas veces me siento como si todo el mundo hablara otro idioma. No conozco a 'Pepiño o dos queixos' o 'Carmiña a de Fonfría' y no estoy al tanto de todos los nacimientos, defunciones y casamientos del lugar. Nunca participé en una 'matanza do cocho' y no tengo ni idea de hacer chorizos (tema principal de conversación en la última semana). Pero me siento más que capacitada para beber unos vinos y echar una partida de tute, y eso une.
Ayer me fui al pueblo por donde sí pasan los peregrinos. Los lugareños me retaron a 'botala partida' y me dije...o ahora o nunca. Hace años que no juego a las cartas pero aprendo rápido y siempre puedo recurrir a la 'poker face' para disimular que contar cartas y pensar las jugadas no es lo mío.
Y después de las presentaciones de rigor, unos vinos, un poco de retranca gallega y unas tapas de 'zorza' ... gané :)
Puedo decir sin miedo a equivocarme que ya soy un poco menos forastera, me he ganado un respeto y quieren revancha. La tendrán.
viernes, 27 de noviembre de 2009
SE HACE SABER...
Que a partir de la publicación de esta entrada cualquier chico que utilice los términos enumerados abajo para describir mi persona corre el riesgo de sufrir amputación total o parcial de determinadas partes de su anatomía dependiendo del grado de enfásis que ponga en dicha descripción:
1. única
2. especial ( o muy especial)
3. buena persona (o muy buena persona)
4. simpática (o muy simpática)
Me reservo el derecho de revocar la pena en el que caso de que se subsane el perjuicio causado mediante la utilización (inmediata y creíble) de los siguientes términos:
1. misteriosamente intigrante ( o intrigantemente misteriosa)
2. sofisticadamente atractiva (o atrayentemente sofisticada)
3. dulcemente perversa (o perversamente dulce)
4. rabiosamente sexy (o...o nada)
¿queda claro?
Pues eso, coño ya.
1. única
2. especial ( o muy especial)
3. buena persona (o muy buena persona)
4. simpática (o muy simpática)
Me reservo el derecho de revocar la pena en el que caso de que se subsane el perjuicio causado mediante la utilización (inmediata y creíble) de los siguientes términos:
1. misteriosamente intigrante ( o intrigantemente misteriosa)
2. sofisticadamente atractiva (o atrayentemente sofisticada)
3. dulcemente perversa (o perversamente dulce)
4. rabiosamente sexy (o...o nada)
¿queda claro?
Pues eso, coño ya.
lunes, 9 de noviembre de 2009
¿PRINCIPIO, POR FIN?
El 21 de marzo de 2007 empecé a escribir este blog. Lo hacía convencida de que dejaba una etapa atrás y de que con ella dejaba también atrás a la persona que había marcado esa etapa. Ingenua de mí. Aún me esperaban muchas idas y venidas, muchas charlas sin sentido, muchas promesas, y muchas lágrimas.
Más de dos años después quiero volver a intentarlo. Quiero mi 'ahora sí'. Que esté escribiendo sobre ello tal vez no es buena señal pero hay cosas dentro que han cambiado y quiero verlas escritas. Durante mucho tiempo amordacé mis sentimientos negativos pensando que por tenerlos era peor persona; ahora me doy cuenta de que lo único que me hacen es ser más persona.
1. Ya no te quiero. No daría mi vida por ti, ni acudiría a tu llamada de ayuda sin condiciones. No siento que te deba nada ni el cariño que te tengo es tan fuerte como para que empatice con tu desgracia o tu alegría. Y no es despecho, es desamor. Ya no me sale.
2. No pienso que seas una persona buenísima. Tantos años usando la excusa de tu buen corazón para expiar el daño que me causaste...que casi me lo creo. No te confundas, alguien con muy buen corazón no hace las cosas que tú me hiciste a mí. Porque tu error no fue de omisión, ni distanciamiento, ni falta de compromiso. Tu error fue un conjunto de acciones crueles y muchas veces premeditadas. Sabías que me ibas a hacer daño y aún así lo hiciste, a pesar del amor que te tenía, una y otra vez. No, no eres bueno, búscate otra excusa.
3. No me mereció tanto la pena. Haber sentido amor es casi lo único positivo después del balance. Puedo decir que me enamoré, hasta las trancas, perdiendo la perspectiva y la razón. Pero lo que viví fue casi todo el tiempo una farsa. Yo vivía una realidad que estaba lejos de ser real. Y así no vale. A estas alturas las lágrimas de dolor pesan más que las de alegría. La balanza se ha desequilibrado y ya no sonrío cuando pienso en nuestros buenos momentos. Ya no les veo la gracia.
4. Tienes razón, me merezco a alguien mejor. Nunca tuve en cuenta tus limitaciones, vicios y debilidades. Siempre les quité importancia pensando que tu mirada de amor por las mañanas lo compensaba todo. Pero tienes limitaciones, eres débil de carácter y peligrosamente vicioso. Y yo me merezco otra cosa. Cuántas veces eché de menos poder discutir de tú a tú, sólo quería que tus argumentos estuvieran al nivel de los míos para no sentir que era la mamá estricta que imponía sus normas porque sí. No era sólo a ti, a mí también me cansaban esos roles.
5. Me has marcado. Y me has marcado para mal. Te di infinitas oportunidades de demostrarme que podías ser sincero. Hasta antesdeayer como quién dice. Y hasta ayer has estado mintiéndome. Hasta cuando ya nada nos debíamos. ¿Por qué? Ahora me cuesta creer, todo me suena a falso y son los demás los que pagan tus platos rotos. Tu afición a la mentira es grave y si te has planteado cambiar, yo te recomendaría empezar por ahí.
6. No, no olvido. Aunque me pese, no te voy a olvidar. Y sé por qué no puedo olvidarte. Porque durante años he estado esperando esa compensación por los daños causados que nunca llegó. Soñaba por las noches con ese gesto que me diera a entender que sabías por lo que yo estaba pasando y que lo sentías. Le daba forma, imaginaba palabras que pudieran calmar mi dolor, las ponía en tu boca y esperaba. Un día y otro. Pero nunca salieron. No sé cómo conseguiste que siempre acabara consolándote yo a ti. Me convencí de tal manera de que mi dolor era de segunda, que me sentí culpable por sufrir.
7. Nunca máis. Durante años le tuve pánico al 'nunca más'. No me atrevía ni a decirlo ni a pensarlo. Y tú no sentiste reparos en alimentar mis esperanzas. Lo mío era un 'algún día', lo tuyo era un 'por si acaso'. Pero ya no me da miedo. Lo digo convencida y liberada. Nunca más.
Nunca más.
lunes, 2 de noviembre de 2009
¡MARU, ERES UN CRACK!
Esto es lo que me dice mi supervisor después de leer mi proyecto de la tesis. Yo agradezco enormemente sus muestras de admiración y apoyo; da igual que yo sepa que él es de natulareza benevolente y que mi plan está bien, pero que es mejorable. Porque que él me diga que soy estupenda me hace sentirme estupenda por un rato. Y cuando me siento estupenda me creo capaz de cualquier cosa, y cuando me creo capaz de cualquier cosa, soy capaz de cualquier cosa. Y ahí es donde yo quiero llegar.
Esto tiene un inconveniente, que cuando quieres sentirte capaz de cualquier cosa no siempre hay una persona al lado para darte la palmadita en la espalda. Así que ya va siendo hora de que las palmaditas me las dé yo. Que una tiene una edad.
- Maru, tengo que decirte algo
- dime, Maru
- Maru, eres un crack
- lo séeeee :)
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